Cerrar
16/04/2020
Sincrotrón Alba: la doble vida de los electrones
Hasta ahora, en el sincrotrón Alba, los electrones han desempeñado un único papel: girar a la velocidad de la luz dentro del anillo acelerador para producir así una luz muy especial, la luz de sincrotrón. Esta luz, recogida en 8 laboratorios diferentes situados alrededor del acelerador (5 más en 2023), es utilizada por los investigadores para analizar la estructura íntima de los materiales, a escala de los átomos y de las moléculas (recordemos: como ejemplo, es necesario alinear 250.000 átomos de aluminio, para formar una fila india de 1 mm de longitud)… ¡desde hace 10 años! (Ver nuestra noticia del 2 de abril).

A partir de 2022, en paralelo, en una sala especial ubicada dentro del mismo edificio que acoge el sincrotrón, otros electrones no girarán para producir luz, sino que se enviarán directamente sobre las muestras de material para producir otros tipos de imágenes que, interpretadas por los científicos, permitirán también investigar los materiales a escala atómica. La herramienta que utiliza los electrones de esta manera se llama microscopio electrónico (la terminología "microscopio de electrones" habría sido más adecuada...) y se instalarán dos, de los mejores que existen en el mundo (es decir, que disponen de una mirada más penetrante, para decirlo de alguna manera).

Así pues, a partir del 2022, los investigadores tendrán a su disposición en el sincrotrón Alba dos herramientas complementarias para estudiar las propiedades de los materiales: la luz del mismo sincrotrón y los electrones de los dos microscopios electrónicos que estarán instalados al lado. En función del tipo de problema científico o tecnológico a resolver en un material en concreto, se podrá utilizar, en un mismo lugar, una u otra de las dos técnicas, incluso las dos. Esta concentración de competencias constituirá un importante avance para la comunidad científica y hará del sincrotrón Alba una infraestructura científica aún más destacable.

Si se habla ahora de la llegada futura de estos dos microscopios electrónicos, uno destinado más específicamente a la ciencia de los materiales y el otro a la biología, es porque se conoció la semana pasada la confirmación de los fondos FEDER de la Unión Europea que permitirán cerrar la financiación del proyecto (aportan el 50% del coste total de unos 6 millones de euros).

En la nota de prensa remitida por el sincrotrón Alba, se encuentran más detalles sobre el proyecto, las características más precisas de los dos microscopios y el papel de todos los actores implicados que lo hacen posible. En relación a este último punto, además del papel central del mismo sincrotrón, destacaremos aquí los actores ubicados en el campus de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), nuestro vecino y socio: la misma UAB, el ICN2 (Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología) y el ICMAB (Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona) del CSIC.

¡Enhorabuena!
 

Más noticias

03/06/2020 Barcelona estará conectada a uno de los cables de fibra óptica submarinos más largo del mundo 20/05/2020 Hub B30: una plataforma útil 07/05/2020 Somos territorio de innovación 16/04/2020 Sincrotrón Alba: la doble vida de los electrones 02/04/2020 Sincrotrón ALBA: 10 años al servicio de la sociedad 23/03/2020 El ICN2 y el CReSA a la vanguardia contra la COVID-19
1 2 3 4 5 6